episodio 16: refrescos de cola y transbordadores
Hace poco se dio a conocer una noticia un tanto cuanto interesante. Aparentemente, el consumo excesivo de bebidas de cola puede provocar problemas musculares que van desde debilidad hasta parálisis. ¿Debemos dejar de beber la excelente fruta metálica que producen la Coca y la Pepsi? Analicemos esta noticia con el rigor que se merece.
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–Bienvenidos a La Respuesta a Todo. Estamos en este cálido día de primavera Quoth the Raven…
–Howdy!
–Y un servidor de ustedes, Lord Eggs. Quoth, la noticia es que un nuevo estudio realizado por científicos griegos y publicado en el International Journal of Clinical Practice, señala que el consumo de refrescos de cola puede provocar problemas musculares. Según el doctor Moses Elisad, quien dirigió el estudio, ésto se debe a que su consumo puede causar una reducción peligrosa en el potasio en la sangre.
–Pues no seré yo quien diga que el consumo de refrescos es inofensivo, pero definitivamente creo que los medios han tergiversado las palabras del buen doctor, quien trabaja en el Departamento de Medicina Interna de la Universidad de Ioannina, en Grecia, y saltan a conclusiones muy tiradas de los pelos. Por ejemplo, en ese estudio se analiza el caso de un granjero australiano que necesitó de cuidados intensivos por parálisis pulmonar después de beber entre 4 y 10 litros de cola al día. Carajo, con tanto refresco no me extraña que le pase algo, y mira que no soy médico. Otro de los casos es el de una mujer que se bebía todos los días tres litros diarios de refresco de cola durante seis años y se quejaba de debilidad, pérdida de apetito y vómito persistente. No me jodas. Yo creo que es el exceso lo que te mata, no el consumo normal.
–Dice el doctor Elisad que el consumo excesivo de refrescos de cola puede conducir a hipocaliemia, un trastorno en el que bajan los niveles de potasio en la sangre, causando un efecto adverso en funciones musculares vitales.
–No me extrañaría. En esencia te pasaría lo mismo consumiendo agua natural en grandes cantidades todos los días. Esencialmente te deshidratas, lo que ocasiona problemas en la química de tu cuerpo. Esto se debe a que con un exceso de agua los riñones dejan que se vaya el exceso de agua sin filtrar, o algo así, y pierdes sales minerales y sustancias similares que ayudan a mantener el equilibrio electrolítico en tu cuerpo. En pocas palabras, todos los excesos son malos y los redactores de noticias no tienen ni la más repajolera idea de lo que es la ciencia.
–Pues tiene usted razón, compañero. Bien, en otras noticias más agradables, el Atlantis se prepara para regresar a tierra. Hubo cierta preocupación por un pedazo de aislante del tanque de combustible que parece haber golpeado el ala del Atlantis, pero investigaciones posteriores indicaron que no había problema. Hoy la tripulación disfrutó de un merecido descanso y se preparan ya para regresar al Kennedy Space Center en Cabo Cañaveral, quien no ve la hora de que lo asciendan a sargento, por cierto. El Atlantis tendrá la primer ventana de aterrizaje a las 10:01 a.m. tiempo del Este, 11:01 tiempo del centro de México del día del 22 de mayo, y no está exenta de peligros.
–Así es, milord. Al contrario de los aviones modernos, aunque se parezca mucho, el transbordador tiene la maniobrabilidad de un ladrillo. No tiene motores atmosféricos, el descenso se hace en caida libre, y sólo hay una oportunidad de aterrizar una vez iniciado el procedimiento. Nunca han fallado, pero han estado cerca en ocasiones.
–Lo que el transbordador hará primero será preparar los sistemas hidráulicos y cerrar todas las compuertas y escotillas para que no se escape ni un suspiro. Cuando control de misión autorice el reingreso, todos se pondrán sus trajes anaranjados y se sujetarán al asiento. Dos horas antes del aterrizaje es la última oportunidad de ir al baño. Una hora antes del aterrizaje se realiza la maniobra de frenado. Para esto el transbordador debe darse la vuelta, encender motores por el tiempo preciso para permitirle a la gravedad hacer su trabajo con mayor facilidad, y entrar a la atmósfera.
–Recordemos que si el transbordador está en órbita, es porque la gravedad de la Tierra lo tiene firmemente enganchado, sólo que el transbordador, además, se mueve a tal velocidad que cuando comienza a caer la Tierra ya se curvó. Mientras más cerca estés de la Tierra mayor fuerza necesitarás para desplazarte sin «caer», pero mientras más arriba estés lo harás a mayor velocidad. A la altura en la que está el Atlantis se siente más o menos el 90% de la gravedad terrestre, así que si no estuvieras orbitando caerías cual piedra, y te quemarías por la presión que ejercerías contra la atmósfera.
–Media hora antes del aterrizaje, y a ochenta kilómetros de altura más o menos, el Atlantis ya comenzará a sentir los efectos de la atmósfera, y comenzará a verse por la ventana una nube de plasma. Contrario a lo que puedes creer, no es la fricción la que ocasiona que la atmósfera se caliente: es la presión. El Atlantis empujará una gran cantidad de aire, que tratará de no dejarse comprimir, y si no puede escapar se calentará. También tiene lugar un curioso efecto: al aumentar su presión, el aire se comporta menos como gas y más como sólido, que el transbordador aprovecha al realizar cuatro maniobras de hasta 80 grados cada una, dos a babor y dos a estribor, en las que lenta pero constantemente gira, para reducir su velocidad. Para cuando se escucha el estallido sónico, esto es, que sabemos que viajamos más o menos a la velocidad del sonido, ya estará a unos 45 kilómetros de casa. Faltan menos de cinco minutos para el aterrizaje y es entonces cuando el comandante del Atlantis se prepara para aterrizar el cacharro.
–El equivalente soviético del transbordador espacial, el Buran, era capaz de aterrizar solo. Sin embargo, ese proyecto se fue por el caño cuando la Unión Soviética se desintegró y Rusia quedó en bancarrota.
–El comandante Scott Altman se alineará entonces con la pista de aterrizaje, y se dirigirá a ella con un ángulo pronunciado para un aterrizaje sin motor, 19 grados debajo de la horizontal. a unos 600 metros de distancia Altman deberá subir la nariz del transbordador y aplicar los frenos de aire, además de hacer descender el tren de aterrizaje. Para impedir el arrastre del aire en exceso que pueda hacer que el Atlantis pierda la pista, el tren de aterrizaje deberá bajar 15 segundos antes de aterrizar. El transbordador toca tierra a unos 350 kilómetros por hora, y de inmediato despliega un paracaídas y los frenos, que ayudarán a detener el aparato.
–No todo es miel sobre hojuelas, porque es imposible que los astronautas salgan de inmediato. El transbordador está muy caliente todavía. Pasará un tiempo antes de que los miembros de la misión salgan y todavía pasará un rato más antes de que lleven al Atlantis a los hangares de la NASA.
–Esperemos que los muchachos logren la misión sin mayores problemas y que el Atlantis pueda jubilarse sin mayor complicación. Mientras eso ocurre, nosotros nos vamos. Esta vez la melodía elegida es bastante larga pero relajante, una especie de blues mezclado con lounge y toques de funk: True Colors, de Fortadelis, disponible en su álbum Convergence cuyo torrent distribuye Jamendo.com. Di adiós, Quoth.
–Adiós, Quoth.
–Hasta la próxima.







Supongo que ya leyeron Slashdot, si no: http://science.slashdot.org/article.pl?sid=09/05/20/2152207
Saludos.
No soy muy aficionado a leer Slashdot (cosa rara, porque soy habitual en Barrapunto; cosa de la multitud, probablemente) pero hice una excepción con el enlace que enviaste. Hay dos grandes corrientes: los saludables, que dicen que la cola es mala, y los escépticos arpíos de los cojones, que dicen que el problema no es la cola sino el consumo indiscriminado de bebidas. Yo estoy de acuerdo con ellos: beber cuatro litros de refresco al día por sí mismo es malo. Es demasiada agua. Si el problema fuera sólo la falta de potasio, unos tres plátanos al día te ayudarían a cancelar eso. Pero si a ello le sumamos la deshidratación que te producirá el deshacerte de tanta agua, y el exceso de cafeína en los refrescos de cola, y el exceso de azúcar en las versiones que no son de dieta (y algunos añadirían que el exceso se ducedáneos y colorantes en cualquier caso) tenemos una receta para hacerte mucho mal. Pero no se trata de que las colas sean malas, repito (bleeerp!) perdón, no se trata de que las colas sean malas, sino que beber cualquier cosa en exceso te hará mal.
Saludos cordiales.
Tarde, pero volví.
En efecto, aunque en el caso de los colorantes y saborizantes artificiales, también podrían haber efectos a largo plazo, es decir, no es que haya nada confirmado, pero se han documentado casos. Por ejemplo el de un componente del saborizante sabor mantequilla artificial de las palomitas. Aún no se se sabe con claridad, pero al parecer PODRÍA tener el potencial de hacer daño a los pulmones a largo plazo ( http://www.snopes.com/medical/toxins/popcorn.asp ) . Obviamente si te comes diario 20 paquetes, sería más cosa del mediano o corto plazo.
Saludos.
PD. Yo también leo mucho más BP que Slashdot y hablando de BP creo que eres tu al que citaron los Microsiervos: http://www.microsiervos.com/archivo/frases-citas/instituto-mexicano-de-investigaciones-incompletas.html
Yep, that’s me.