Los soviéticos habían lanzado un satélite artificial antes que los norteamericanos. Los soviéticos habían colocado un hombre en el espacio antes que los norteamericanos. Los soviéticos habían ganado todo a los norteamericanos.

Los norteamericanos no iban a dejar que los soviéticos los derrotaran.

Y entonces John Fitzgerald Kennedy, presidente de los Estados Unidos de América, dio un discurso que cambiaría el mundo.

El Presidente Kennedy dictó un mensaje especial al Congreso el 25 de mayo de 1961 (President John F. Kennedy’s Special Message to the Congress on Urgent National Needs) en el cual destaca un párrafo altamente importante:

First, I believe that this nation should commit itself to achieving the goal, before this decade is out, of landing a man on the moon and returning him safely to the earth. No single space project in this period will be more impressive to mankind, or more important for the long-range exploration of space; and none will be so difficult or expensive to accomplish. We propose to accelerate the development of the appropriate lunar space craft. We propose to develop alternate liquid and solid fuel boosters, much larger than any now being developed, until certain which is superior. We propose additional funds for other engine development and for unmanned explorations–explorations which are particularly important for one purpose which this nation will never overlook: the survival of the man who first makes this daring flight. But in a very real sense, it will not be one man going to the moon–if we make this judgment affirmatively, it will be an entire nation. For all of us must work to put him there.

Primero, creo que esta nación debe comprometerse a alcanzar la meta, antes de que esta década termine, de aterrizar a un hombre en la Luna y devolverlo con seguridad a la Tierra. Ningún proyecto espacial en este período será más impresionante para la humanidad, o más importante para la exploración espacial a largo plazo; y ninguna será tan difícil o cara para completar. Proponemos acelerar el desarrollo de la nave espacial lunar apropiada. Proponemos desarrollar impulsores de combustible líquido y sólido alternativos, mucho más grandes que cualquiera de los desarrollados en este momento, hasta que se obtenga uno superior. Proponemos fondos adicionales para otro desarrollo de motores y para exploraciones no tripuladas– exploraciones que son particularmente importantes pir un propósito que esta nación nunca pasará por alto: la supervivencia del hombre que haga primero este atrevido vuelo. Pero en un sentido muy realista, no será un hombre el que vaya a la luna– si hacemos este juicio afirmativamente, será toda una nación entera. Porque todos deberemos trabajar para ponerlo ahí.

Más tarde Kennedy refrendaría su intención original en un genial discurso pronunciado el 12 de septiembre de 1962, en la universidad de Rice, en el cual no sólo refrenda su propuesta original sino que además especifica el por qué de su decisión. (President John F. Kennedy’s Address at Rice Unviersity on the Nation’s Space Effort)

We choose to go to the moon. We choose to go to the moon in this decade and do the other things, not because they are easy, but because they are hard, because that goal will serve to organize and measure the best of our energies and skills, because that challenge is one that we are willing to accept, one we are unwilling to postpone, and one which we intend to win, and the others, too.

Elegimos ir a la Luna. Elegimos ir a la Luna en esta década y hacer las otras cosas, no porque sea fácil, sino porque es difícil, porque esa meta servirá para organizar y medir lo mejor de nuestras energías y habilidades, porque ese reto es uno que estamos dispuestos a aceptar, uno que no estamos dispuestos a posponer, y uno que pretendemos ganar, y los otros, también.

John Fitzgerald Kennedy era un gran orador, y se las arregló para convencer al Congreso de que aprobaran en plan y el presupuesto para hacerlo.  Kennedy no viviría para ver su sueño hecho realidad, pero otros se encargarían de cumplimentarlo a la perfección.

Y la historia de cómo el Hombre llegó a la Luna comienza con el discurso del 25 de mayo de 1961, pero no termina ahí. La historia de la misión Apolo comienza de manera oficial el 27 de enero de 1967.

Y a partir de hoy, una vez a la semana, publicaré la historia del programa espacial Apolo, en honor a quienes lograron hacer lo que se veía imposible: llegar a la Luna y regresar.

El próxmio viernes, a las 12:00 hora GMT -0500, el Apolo 1.

Artículo perpetrado por Jack Maybrick. Disponible con licencia Creative Commons 2.5 MX Atribución, No Comercial, Licencia Recíproca.



Recently:


Comments


Comments are closed.

Name (required)

Email (required)

Website

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Share your wisdom

It seems you're using an unsafe, out-of-date browser. Click here to upgrade to Firefox for free. X